jueves, 14 de febrero de 2013
Lo único que quiero es que vengas, que corras hacia mi puerta a refugierte entre mis brazos. Lo único que deseo es que me mires a los ojos, que me digas que aún existe un mañana para nosotros. que te acerques lentamente a mi boca, y que cierres los ojos. Que suspires un suave bésame. Y no me mientas, no digas que no lo sientes. Es esa electricidad que recorre tú cuerpo y el mío al vernos, son esas manos que se buscan a escondidas. Y es que no me creo el que ya me hayas olvidado. En que realmente no puedas recordar el sabor de mis labios... No te das cuenta de que yo nunca he probado nada mejor que tú sabor, aquel que alberga tu boca. Y la suavidad de tú lengua sobre la mía, y mis manos jugando con tu cuello. Y que te abraces a mí, sabiendo que lo nuestro nunca ha terminado.
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